sábado, 13 de marzo de 2010

Algunos besos robados...



Cómo podría una persona olvidar a otra, cómo las cosas pueden cambiar en tan poco tiempo, de lo que sentíamos hace un tiempo un cariño tan grande que tal vez sería amor, estábamos tan apegados a nuestras cosas que tal vez nos olvidamos algo importante... bueno, fui yo quien se olvidó de la realidad y las cosas buenas que tenía en mi mano... y lo dejé correr para terminar sufriendo y sin comprensión de nadie.

Hace un tiempo me estaba ganando el cariño de una chica, no la conocía en persona pero con los mensajes y la única llamada que le hice ese tiempo hizo que sea una gran amiga y siempre me entendía, quedábamos para encontrarnos y conocernos en persona, pero nunca llegó el día en aquella ciudad gris llena de sueños olvidados, sólo nos quedaba esperar a vernos en Abancay (mi tierra), yo la fastidiaba con paisana y ella me decía abanquino. Sus clases en la universidad estaban adelantadas a la mía por un mes así que terminó antes que yo y se fue a Abancay para ver a su familia. Ese tiempo pasaba momentos tal vez difíciles o entupidos y ridículos, ya que estaba enamorado de una chica (Lorena) a la cual no le importaba del nada, pero ese tiempo no sabía eso de ella; estaba cegado por las pasiones que soltaba a tocar su rostro o al besarme con ella, pero terminé roto después de esa relación.

Cuando terminé el ciclo de la universidad me fui a Abancay para como siempre visitar a mi familia y para esas fechas aun seguía dolido y esperanzado con Lorena. Ahh las noches estrelladas en Abancay son hermosas, caminando con Alejandro -uno de mis escasos mejores amigos- encontré justo al frente de la calle a Flor, la chica con quien siempre me entendía por el Messenger, con quien siempre trataba de ganarme su cariño y tal vez alguna salida en Lima, pero ahora estaba más cerca a mi, estaba aún en mi tierra y la vi muy hermosa; no dudé en seguirla, con mi mejor amigo caminamos y caminamos cuadras enteras hasta alcanzarla y poder acercarme a ella para saludarla. Tenía miedo cuando la llamé, pero no quería vacilar y quería sacar cara en la calle que la conocía, aparte, tenía mucha curiosidad si era más alta que yo, me acerqué dándole un beso y después me paré a su costado midiéndome sin roche a las personas y terminé satisfecho con saciar mi duda, hablamos muy poco, pero quedé con ella en verme tal vez sólo un día, pero verla y conocerla más, para mi eso era gratificante y excitante el saber que cobraría mis besos al poder verla (que pendejo que fui esos días)... Meses antes comencé a cobrar los besos que ella me mandaba al despedirse de mi terminando una conversación por el Messenger me decía... "Chau cuídate... besos" y yo la contestaba con que cobraría esos besos que me manda porque hasta ese tiempo no me llegaban aún...

El primer día que me encontré con ella fue el más hermoso que tuve, yo estaba parado en la esquina de su casa esperándola, faltaban sólo unas horas para que la noche se asome a ver quien era la persona que molestaba el tiempo preciado de aquella chica. Cuando la miré estaba muy linda, el cerquillo que lo llevó desde pequeña era perfecto, la mirada que me hacía de rato en rato para decirme algo, era perfecta, la voz que escuchaba era una melodía a mis oídos y una caricia a mi corazón, era la chica perfecta que un hombre quisiera tener para toda la vida... No paraba de ver sus ojos pues encontraba paz y seguridad en ellos, pero su mirada se perdía y quedaba sonrojada con su "palta" (jajaja).

Era un tramposo, quería cobrar mis besos pero no sabía cómo hacer, me moría por probar esos sus labios, quería sentir el calor de una chica, pues mi alma estaba fría y sin consuelo... Terminaba haciéndome el dormido para que me despierte con un beso, pero ella me daba en la mejilla y yo quería en los labios, seguía durmiendo y la hora pasaba, tenía palta decía ella, y no sabía que hacer, al final no me besó ni yo la besé, nos besamos, pues ese rato la miré a los ojos y me acerqué a ella. La noche era fría, pero eso a mi no me importaba y parece que a ella tampoco, pues no queríamos irnos, ya eran las 20:00 horas y para nosotros no había reloj que nos parara y nos alejara de la esa noche mágica; por fin cobraba mis besos como ella los hacía con migo... Te faltan 98, 96, 95... Siempre decíamos eso y continuábamos besándonos a pesar de escuchar a algunos alumnos con buzo del colegio Juan Pablo hablar de estupideces y sin sentido, nos reíamos mientras su nariz se cruzaba con la mía y sus labios estaban pegados a los míos, su piel era muy suave como la seda, sentía ese momento, y las horas corrían sin parar, pero nunca nos fijábamos del tiempo. Era sin duda una hermosa noche la que pasé con ella, sentado en el parque junto a ella y sin nadie más quien me moleste.

Al día siguiente discutí con mi madre por el tema de la mensualidad que mi padre me mandaba, salí renegando ese día, estaba destrozado y no quería encontrarme con nadie, me senté un rato en el parque y fumé como 5 cigarrillos ese rato; en la noche, ya regresando a mi casa, discutí de nuevo, pero esta vez con mi tía quien estaba histérica por temas de celos e incomprensiones que tenían con mis dolidos abuelos... Una noche muy larga para mi, quería verla y la llamé otra vez para encontrarme y sentirme seguro como me sentía esa noche de cielo despejado.


- ¿Estás bien? - preguntó inquieta al verme distraído y perdido aquella noche.

No sabía que contestarla, estaba confuso, mi familia tenía problemas y de nuevo mis recuerdos con Lorena regresaban ya que recibí un mensaje en la madrugada de ella diciendo que no sabía nada de mi y que tal vez uno de estos días me llamaría.


- Si, estoy bien - mentí sin saberlo, quería decirle lo que me pasaba pero tenía miedo a que se alejara de mi al saber que mientras estaba con ella pensaba en otra chica que supuestamente me hacía creer que estaba interesada en mi, o tal vez no era mentira.


Me invitó un chupetín y terminamos caminando por la calle, fuimos a recoger un saco a una tienda para su madre, me contaba de su familia y de su mejor amiga quien se fue de viaje a Panamá (Shirley), estaba distraído, quería abrazarla y llorar por lo que estaba pasando, pero no quería verme débil ese momento ni quería hacerme la víctima, me era difícil aguantar todos mis problemas y concentrarme o tal vez poner de mi parte en esta mi nueva relación que tenía con Flor.


Eran días malos y buenos que confundían mi juicio para seguir tomando desiciones en mi vida, estaba extraño y siempre me decía eso ella, pues se daba cuenta de cómo estaba y creo que por esas cosas mías la hacia sentir mal sin darme cuenta de lo que estaba pasando...Que horrible es saber que la chica que te gusta se siente mal a tu lado, que no la complaces ni la haces feliz, y que horrible es saber que tus problemas no tienen nada que ver con ella pero no dejas de pensar en ellos ni en la otra chica que te hace sentir como un perro encadenado.

Una noche saliendo con ella caminamos sin darnos cuenta de qué hora era, como siempre a su lado me olvidaba del tiempo, nos alejamos de la ciudad por un camino al cementerio de la ciudad, no había luz, pero estábamos alumbrados por la luna, era una noche hermosa, se podía mirar cada detalle de las plantas y las piedras que estaban llenas de polvo por la carretera arenosa en la que estaban, se podía escuchar el río pasar suavemente por entre las piedras y las plantas. Había una casa en medio de ese hermoso paisaje y no le dimos importancia para seguir caminando, a veces la besaba, a veces ella me besaba. Cuando llegamos a una parte donde el camino se dividía en dos dudaba de cual tomar pues si tomábamos el de arriba podíamos quedarnos mas tiempo solos, pero si era el de abajo no tendríamos diversiones sino solo seguir caminando hasta encontrar otro lugar...

Tomando el camino que nos llevaba a la parte de arriba, justo a espaldas del estadio, nos sentamos en el pasto, mirábamos lo alto que era y lo hermoso que se veía gracias a la luz de la luna, hablamos un rato y terminamos besándonos echados en un pasto seco ocultándonos de los demás, la besaba en el cuello y no paraba de besarla apasionadamente como ella lo hacia con migo, era una noche hermosa, se posó ensima mío y mis manos en su trasero, estaba un poco avergonzado pues tenía miedo de sobrepasarme con ella, no quería hacerle daño, mi mente de pervertido controlaba mi cuerpo, pero mis sentimientos a ella y también la interrupción de una pareja que pasaba justo por arriba de aquel camino detuvo ese momento...

- Tengo que ir a la casa de mi tía, habló después de tanto silencio entre los dos, me están esperando, vamos?

Asenté con la cabeza y dije "claro", todo estaba pasando muy rápido con ella, algo que no debía de ser así, estábamos sólo unos días saliendo y ya habíamos llegado a ese nivel de confianza. Regresando a la ciudad y casi por mi casa (pues la casa su tía era a la vuelta de la mía) nos despedimos con un beso corto, ella seguía caminando y la miraba con más respeto y orgullo de estar a su lado. En la noche dormí feliz y solté una sonrisa corta en medio de la noche, pero no quería que sufra por mi culpa, así que tomé una desición que me arrepentiría hasta ahora (fuí un estúpido inmaduro).

Para nuestro siguiente encuentro estaba ya decidido a no incomodarla con mis inseguridades y problemas... Mira, le dije, eh estado pasando por muchas cosas estos últimos días, te conté del problema de mi padre y la discusión que tuve con mi tía, y bueno también lo de Lorena -no tenía palabras para seguir hablando- creo que en estos momentos no es lo indicado para estar saliendo como enamorados, creo que tenemos que terminar, la verdad necesito tiempo para aclarar algunas cosas que se interpusieron en esto... lo siento -no podía mirarla a los ojos, tenía miedo de su reacción y me avergonzaba de todo lo que había dicho, estaba destrozándome poco a poco y sin saber cómo se sentía ella, actué cobardemente, pero tenía que hacerlo, eso creí...

Un "está bien" me tranquilizó al escucharla pero la caminata estaba silenciosa, quería sonreír como ella lo hacía, baya que era fuerte, sus ojos seguían firmes y su sonrisa sin mostrar los dientes era la misma, pero tal vez no era así... Esa noche caminando por algunas calles silenciosas nos quedamos parados espiando a algunos músicos cristianos que estaban en su iglesia, me divertí ese rato y más aun cuando la besé de nuevo, sabía que ella me quería y entendía en la situación que estaba, no se merecía a alguien como yo, un basura egoísta, así comencé a tratarme después de esa noche; perdí una joya invaluable, algo que una persona menos egoísta que yo no lo dejaría para nada del mundo. Era mi perdición días después, la extrañaba pero no quería decirle, quería disculparme pero tenía miedo a su rechazo... y así aguanté mucho tiempo, esperé días, semanas, meses...

Pero la volví a ver, me encontré con ella una tarde en la Av. 28 de Julio, justo después de nuestras clases de teatro, la invité a comer por mi casa, quería que conociera mi casa y luego invitarla a ver una película... Estaba confiado de mi dinero y ese día ella terminó pagando todo, fue un "ups" para mi cuenta de ahorros. El viaje a mi casa era silencioso y largo, ella se sentó delante mío y amarró su cabello, no dejaba de verla, tenía un cuello muy hermoso, su cabello bien peinado y cuidado, y si no me equivocó tenía un lunar hermoso en la nuca; que hermosa que estaba, no quería volver a perderla, quería regresar con ella, me importaba más que nadie en esta vida, estaba dispuesto a dar todo lo que tenía en mi patética vida… sólo quería estar con ella toda la eternidad.


Mirando la película en el cuarto de mi madre, me dio sueño, pero esta vez era de verdad, me estaba durmiendo y ella me volvió a despertar con sus besos dulces y suaves como aquella última noche que pasé en Abancay con ella, estaba muy feliz, no podía creer que ella estaba en mi casa, en el cuarto de mi madre mirando una película de horror y echada en la cama a mi lado, y aún más sorprendente fue que estaba besándome sin ningún remordimiento alguno del pasado… no puedo olvida esa noche que no dejamos de besarnos, toda la tarde era nuestra, mis sentimientos eran más grandes, y mis heridas eran sanadas por ella, era mi salvación en aquella ciudad gris e indiferente que es Lima.


Fue la última vez que la volví a ver y que pasamos un tiempo juntos, la últimas donde ella me besó y dejó su aroma prendido en aquella cama y cuarto oscuro, dejó su aroma en mi alma y dejó mi regalo en el velador que sigue siendo suyo y sigue esperando tal como yo la espero desde hace mucho tiempo y la sigo esperando aunque esté cada vez más cerca a mi, pero las cosas se alejan y mi mundo que es ella está en otro lugar…

martes, 9 de marzo de 2010

Abel Valiente


Terminando el clima cálido en este mundo del cambio climático en la ciudad de Lima Abel Valiente una taxista tratando de llevar sus esperanzas a una nueva etapa encontró a una persona en medio de la nada alzando la mano para ver si pudiera tomar el taxi y llevarlo a su destino.

- Cuánto cobras a San Juan de Lurigancho? , preguntó el joven mirándolo con una esperanza de que sea algo barato el precio.

Abel miró al joven y notó que no tenía demasiado dinero, calculó que el viaje hasta esa zona de Jesús María hasta ese destino donde aquel personaje pedía llegar era un promedio mínimo de 12 soles y terminó contándole el precio mínimo para que pudiera ganarse su noche donde la soledad y el peligro caminaban juntas de la mano.

La mirada del joven al escuchar el precio decidió dejarlo atrás y terminar caminando un tiempo más para poder alcanzar el precio de sus 8 soles que le quedaban de tantas reuniones en esta fría y solitaria noche.

- No te preocupes amigo te cobro 8 - dejando sus esperanzas para poder ayudar a aquel personaje que no tenía esperanzas de llegar a su casa.
- No amigo, la verdad no tengo dinero para pagarte, pero si quieres me esperas cerca de un banco para sacar un poco de dinero y pagarte el precio que me estás pidiendo, eres el 3er taxi que estoy parando y es la última alternativa para poder llegar a mi casa a estas horas (eran las 11 de la noche y no había carro).
- Ya, no hay problema sube que es muy tarde y peligroso, las noches en Lima son muy peligrosas como para dejar a un joven de tan temprana edad (lo pensaba Abel mientras miraba el delgado cuerpo de este chico)

Unos minutos después de la travesía al distrito de San Juan de Lurigancho aquel personaje que invadía y apoyaba el negocio de Abel llegó a preguntarle si era Religioso al notar que la estación de la radio era una Cristiana, y Abel le respondió que sí era Cristiano y que algún día llegaría a ser uno de esos personajes que suben al estrado a hablar y mandar el mensaje de la salvación al pueblo arrepentido. Después de tanta charla de conocimientos religiosos llegaron a hablar de la familia y los problemas que traen y fue entonces que Abel entró en confianza para contar sus problemas con aquel personaje incognito que ni siquiera conocía por un mes.

Mira, decía Abel tomando palabra a la historia de aquel joven, cuando era un niño de 3 años mis padres se divorciaron por problemas de infidelidad y terminé bajo la custodia de mi lamentada y amargada madre, me acuerdo que siempre me maltrataba porque me comportaba como mi padre y me parecía en imagen a él, siempre me pegaba y siempre terminaba tomando, era muy débil y siempre necesitaba de ayuda para que siga adelante; pero llegó el día donde ya no aguanté tanto maltrato y me escapé a la casa mi padre, tenía sólo 10 años y no sabía cómo reaccionar ante los actos de mi madre y evitaba comprenderla porque no era feliz y nunca lo fui ese tiempo.

En la casa de mi Padre viví sin primaria, sólo jugando en el arenal del barrio con mis nuevos amigos, pero mi padre nunca se fijaba de mi educación y mi integridad, él a los dos años me abandonó en la casa y me encontró mi abuela durmiendo muriéndome de hambre después de unos días de lo sucedido. Fui acogido en su casa, dormía en la cama de mi difunto abuelo y comenzaban mis clases para recuperar el tiempo perdido, pero nunca fue así; tenía 12 años cuando conocí los vicios que este mundo y me gustó portarme mal con las personas que nunca se preocupaban por mi, así que entré en los vicios, en el pandillaje, llegué a las drogas a los 14 años y en mi barrio era respetado o tal vez temido por eso, nunca se acercaban a mi porque era peligroso, ya había matado a 5 vecinos por ser malcriados con migo, estaba loco y dependiente de las drogas. A mis 17 años junto a mi amigo y descuidado por mi abuela ya que la tenía harta de tantas malcriadeces estábamos tomando en una esquina, esa noche tomé como nunca ya que mi amigo recién se casaba y había comprado su carro para mantener a su familia taxeando; pero esa noche mientras la señora de la tienda descansaba y sus perros estaban amarrados en la azotea se aparecieron 5 maleantes queriendo vengarse de la muerte de uno de sus amigos que enfrenté en las barreadas del Alianza Lima y el Universitario. Esa noche quedé inconsciente por un botellazo en la cabeza y al despertar encontré a mi mejor amigo tirado en el suelo con 9 apuñaladas en la espalda que según la señora de la tienda lo recibió tratando de defenderme mientras estaba tirado en el suelo. Esa noche lloré después de mucho tiempo.

Lamentado por mis actos me encerré por días en mi cuarto y llegué a cambiar por algunas palabras de mi hermana mayor que se acordó de mí después de mucho tiempo, decidí cambiar mi vida y fue un regalo de Dios al conocer a la amiga de mi hermana en media fiesta para poder motivarme y cambiar mi destino del cual estaba varado de salir; me enamoré demasiado de esa chica, le llevaba flores prestándome el dinero de mi madre (después de solucionar sus problemas psicológicos), me encontraba para ir al cine y estuvimos un buen tiempo hasta que quedó embarazada (para ese tiempo ya teína 22 años) y estaba feliz por eso, busqué trabajo de repartidor en un súper mercado y en las noches era mesero en una pollería.

Cuando nació mi Hija, me sentía el hombre más feliz del mundo y estaba más motivado a seguir adelante, no tenía la secundaría terminada y era difícil buscar trabajo, fue entonces que me acordé de mi mejor amigo y busqué un préstamo para comprar un carro y comenzar a taxear, pero mi mujer dejó de amarme y por problemas que se avecinaban ella se llevó a mi ángel y nunca se apareció ni dio señales de vida para buscarla, eran días infernales, me sentía incompleto tal vez por mi mujer o tal vez por mi angelito ó por las dos mujeres de mi vida, no encontraba perdón y quería matarme.

Unos 2 años después de perder a mi familia encontré a Dios y fue él quien me dio esperanzas para seguir adelante, terminé de comprar mi carro y comencé a taxear por las ciudades de mi hermosa y melancólica Lima, dejé las malas juntas y nunca dejé a mi madre hasta su muerte. Serán cosas del destino que una tarde en un paradero encontré a mi pequeña hijita con sus dos colitas y un vestido rosa, sentada esperando en el paradero a su madre mientras ella hablaba en el taxi para que la lleven a algún lugar, la seguí, encontré su casa y comencé con visitarla dejándole muñecas en la puerta de su casa. Dos años después de tanta insistencia para ver a mi hija terminó en juicio por la custodia de la niña, mi hermana que era abogado me ayudó en el caso y quedamos con el juez y mi ex mujer en ver a mi angelita todos los viernes y justo este viernes será la primera vez que veré a mi hijita y comenzaré con mi nueva etapa. Dios es grande amigo, terminó diciendo mientras doblaba la esquina.

La vida como taxista es difícil, pasamos momentos únicos y dramáticos, desde una pareja discutiendo hasta una niña de 14 años ofreciéndote un bate de drogas para que viaje gratis y tengas algo de sexo con ella, las noches en Lima son el espejo oscuro del reflejo que puedes ver o que quieres ver.

- Me gustó haberte conocido (le dijo el muchacho con unos ojos brillosos llenos de reflexiones para su futuro), tienes un gran mensajes en tu vida y sé que todo al final saldrá muy bien para ti; sabes yo quiero ser escritor y quiero comenzar con una historia similar a la tuya, quisiera que sea la tuya y sería un gran honor trabajar en este proyecto que tengo en mente para cambiar la mentalidad de las personas.

Abel emocionado no dudó en contestarle con un sí y dándole la mano; esperó que el joven bajara del carro para sacar el dinero del cajero y pagarle la cantidad negociada.

Cómo te llamas, le preguntó el joven y Abel le contestó con Abel Valiente, así me llamo y asi es mi apellido aunque no lo creas; la mirada del joven de se llenó de alegría y rió con ansias - Bueno, ya tengo tu número para contactarme con tigo y poder encontrarnos otro día para escuchar tu historia, la verdad sería un honor hacer esto con tigo.

- Me parece bien amigo, cómo te llamas?
- Mayu
- Bueno Mayu, espero que tengas muchos éxitos, y descuida, que yo estaré para apoyarte, me caes muy bien amigo... espero tu llamada.


Días después mientras se hacía la llamada a Abel Valiente lo único que se escuchaba en la casilla era que el número dejó de existir...


Abel Valiente es un personaje real, el me enseñó muchas cosas aparte de su historia esa noche donde terminé motivado para seguir adelante, unos meses después perdí contacto con él, espero, que algún día lea esto, ya que me falta mucho para terminar su historia y esto es sólo un resumen incompleto.

domingo, 28 de febrero de 2010

Una relación larga... segunda parte...


Eran sus quince años y lucía hermosa bajando esas gradas. Yo estaba de paje y no de su pareja quien era su primo que llegaba de Lima para quedarse a estudiar en alguna universidad, pero eso no me importaba, yo sólo la miraba como un mortal puede ver a una Diosa, asombrado y feliz de su cumpleaños; Alejandro uno de mis escasos y mejores amigos decidió acompañarme y también terminó de paje en la fiesta... Demos pase al baile central, decía el animador de esa noche, después de bailar con su pareja bailó con su padre y su hermano y cuñado, mientras eso yo hablaba con mi compañero y la prima de Pilar con su compañera llamada Chasca hasta que escuché mi nombre por el parlante, vaya sorpresa, estaba entre los mejores amigos, me acerqué a bailar con ella y mientras me miraba coqueta fijamente a los ojos yo le decía que estaba muy hermosa y que al final de la noche era yo quien terminaría siendo su pareja de noche... ella rió y cambio de pareja para terminar la ceremonia y comenzar el baile.

Ese tiempo estaba aprendiendo a ser vegetariano y sirvieron pollo con no se que más, genial, comencé con la ensalada, pero mi compañero se reía de mi por mi siempre vendita suerte de pelotudo, Pilar miró al final mi deprimente tortura al ver la carne muerta y me llamó para que le haga compañía, me acerqué a su lado y mientras miraba a su prima coquetear con su enamorado Pilar me daba de comer trozos de carne a la boca como a un bebé aprendiendo a comer y experimentar nuevos sabores, pobrecito me decía Vilma (la prima) y su enamorado se reía de mi.

Luego de la comida, gracias a Dios, comenzó la fiesta y su primo no se apareció para bailar con ella, entonces un peor es nada y me llamaron para bailar con Pilar mientras sus padres y hermanos me miraban muy raramente pero felices y sonrientes, bailamos salsa, cumbia, y reggaetón (o como se escriba esa tontera), y todo ese rato eran miradas dulces y alegres de aquella chica de la cual estaba enamorado y my feliz de compartir algo tan significativo para ella. Estoy cansada vamos a descansar a las gradas, me dijo así; me llevó de la mano y antes de sentarnos le entregué su regalo echo por mi creativa madre, era un álbum de fotos artesanal y único, gracias y me abrazó, el rato que estábamos solos quería besarla, moría por sentir sus carnosos labios, la insinuaba a que besara pero siempre había alguien quien interrumpía mi cortejo ridículo.

Mientras pasaba eso el padre de Pilar se acercó a nuestro lado y nos miró sonrientemente, Pilar lo llamó y le dijo algo en la oreja, no sé que era lo que le dijo pero en síntesis fue que yo era su enamorado, su padre mientras escuchaba eso me miraba y los nervios se venían por mi espalda para que este listo a corres de los gritos de su padre, pero no fue a así, el señor caballeroso me estrechó la mano y me dijo "bienvenido a la familia" y nos reímos juntos hasta que se retiró alegre y algo mareado; lo mismo pasó con la madre pero la señora nos dio un discurso diciendo que la cuide y que sea respetuoso con su hija. Yo estaba feliz porque por fin era aceptado en la familia de mi chica, nos besamos dulcemente y quisimos seguir bailando... la noche era larga y mi permiso corto, ya eran las 2 de la madrugada cuando pusieron huainos y me enseñaron a zapatear, me cansaba muy rápido con tanto esfuerzo al hacer sonar mis zapatos, cuando me sentaba a descansar ella seguía bailando y me miraba con dulzura, y mientras pasaba eso Alejandro uno de mis escasos mejores amigos me decía que ella si me quería, y ese momento era feliz, sentía que con ella quisiera terminar mis días y compartir muchas cosas en lo que nos queda de vida, mi cariño crecía incondicionalmente y mi corazón latía con tanta fuerza que terminamos después de tanto baile en la entrada oscura del local, lugar perfecto para seguir besándome con Pilar, ella y su vestido negro, la chica del vestido negro le decía, ella y su vestido negro era para mi la chica ideal mientras tocaba su cintura y ella mis hombros mientras alzaba el pie derecho y cerraba los ojos al sentir mis labios... y se apareció su hermano mayo para decir lo mismo que me dijo su madre pero de una manera diferente, y esa noche tenía la confianza completa de entrar a su casa y compartir más cosas con ellos...

Un último baile del que no puedo olvidar era el baile del Pisa'o (jajajaja) y fue donde todo el mundo tenía el ojo en mi preguntándose quién era yo, y bueno, no me quedó otra que seguir zapateando hasta que las risas de todos termine cansando su cuerpo y lleguen a sentarse... fue una noche espectacular, aunque no había muchos invitados, pero a Pilar no le importaba si sus amigas no irían a su fiesta sino a otra, era su fiesta y tenía que disfrutarlo del todo.

Dos días después, en su casa terminé cenando, conocí a sus 4 hermanos, 3 mayores a ella de los cuales uno era varón, y un pequeño niño que aprendía de la secundaría como un juego, pero era muy linda esa familia, era grande y muy calurosa... Algunas veces yo ayudaba a Pilar a hacer sus trabajos artísticos, o haciendo alguna investigación para sus tareas, en las noches era yo quien me desesperaba para decirle algo por el Messenger, pero nuestras charlas eran cortas y casi nunca se contestaban porque ella atendía su internet. Una vez tratando de vencer el aburrimiento decidí hacerle una imagen especial, junté la imagen de un ángel con una foto suya y la edité haciendo que Pilar se convierta en mi ángel... al mostrarle la imagen se quedó sin palabras y gané muchos créditos con su madre y sobre todo en ella.

Escuchaba las travesuras que hacia con sus amigas y su grupo las DAS (Droga, Alcohol y Sexo), o cuando se juntaban a tomar y sólo me quedaba hacerme el relajado y desinteresado, pero en realidad eso me horrorizaba, escuchar semejantes cosas e imaginarme una Pilar de ese calibre era para mi llenarme de celos absurdos pero retenidos en mi interior, y así comenzó nuestra relación poco a poco. Nuestro primer mes fue con un regalo especial de cada uno y con tarjetas, una cena los dos y una película para terminar la noche, yo sólo buscaba estar siempre solo con ella, porque me sentía más seguro.

Una vez tuve un campamento en Cconoc con mis compañeros y al regresar a Pilar le entraron celos, ya no quería que esté con mis compañeras, y comenzamos a hablar por teléfono todas las noches, cuando algo ella me prohibía yo también le hacía lo mismo y fue así que comenzamos a fallar en nuestra relación, nos cerrábamos del mundo con nuestros celos y siempre terminábamos contentándonos con nuestro egoísmo para estar tranquilos nosotros.

Una mañana Pilar me llamó al celular diciéndome que se había ido al colegio sin desayunar y que le estaba doliendo el estomago, esos días yo estaba de vacaciones y tenía todo el tiempo del mundo, entonces le dije que le llevaría algo al colegio pero que me espere en la puerta para no hacer tanto roche, junté el poco dinero que tenía y robé un táper de la cocina de mi madre con un tenedor de plástico y bajé a una de las avenidas de mi ciudad para comprar una ensalada de frutas de mi casi futura pensión vegetariana, lo envolví en una bolsa blanca y lo llevé a su colegio para que pueda comer algo, pregunté en su puerta sobre ella y mandaron a llamarla, luego de un rato de espera y ardiente sol llegó ella con su uniforme que le daba muy bien y la veía cada vez más hermosa que nunca, me acerqué para darle el táper e irme de aquel colegio de monjas; ya en la tarde fui a verla y terminamos viendo televisión y después ayudando en el internet de su familia para que no sea tan estresante el horario de 6 a 8. Los días eran casi rutinarios los primeros meses, pero había algo que me ocultaba y no sabía que cosa era hasta que me contó de sus ex enamorados y de los que aún la seguían hablando.

Me contó de la relación con Chrístofer, un chico que quiso y quería aprovecharse de ella tratando de llevarle a los lugares lejanos y que aún trataba de buscar pretextos para verla. También me contó de Rulman Rolan, quien era “su primer amor” y que viajó a Argentina a estudiar el sacerdocio por deseo de sus padres y que siempre la escribía cosas lindas y con sentido (en esos tiempo el ya tenía 21 años si no me equivoco), me contó que con Rulman había tenido una relación a distancia y que cuando estuvo con Christofer aun seguía con Rulman, y que también el primer mes de relación con migo estaba con él y llegaron a terminar supuestamente. Al enterarme todo eso mi desconfianza comenzó a crecer, y mis celos eran más escandalosos y exagerados, así como ella prohibía mis cosas yo las prohibía al máximo, y discutíamos de eso, pero tenía miedo de perderla, de perder mi ángel, de aquella chica del vestido negro a quien dedicaría todo mi tiempo. Mi desconfianza crecía cada vez que encontraba algún mensaje oculto que ella le mandaba o él a ella, pero siempre se comunicaban y se necesitaban “Mi vida no tiene sentido si tu no estas a mi lado, te extraño”, revisaba sus correos y sus comentarios en algunas fotos y siempre me daba con la desilusión y el dolor en el corazón; pero siempre terminábamos llorando y yo perdonándola.

Una tarde Pilar me dijo que Rulman estaba en Abancay y que quería verla, pero que ella no quería ni cruzarse en la calle con él, pero en el cumpleaños de su prima Vilma mientras yo jugaba Rakion con mi compañero recibí un mensaje que decía: “Tu flaca está con otro en la plaza y si no me crees corre tu mismo a verlo”… desesperado dejé a mi compañero jugar solo y corrí a la plaza de armas para asegurarme de lo que estaba escrito no era cierto, y por suerte mía no encontré nadie, subí con las dudas a mi casa y decidí llamarla, cuando me contestó me dijo que estaba en la heladería y que no había pasado nada más, le conté lo que me había llegado y se puso desesperada, había un silencio en el teléfono y sólo me dijo que me llamaría para verme el rato que se regresaría a su casa. Esperé un eternidad y su llamada entró a mi celular, yo corrí al lugar del encuentro y me miró de una forma nerviosa, me preguntaba cosas que no tenían sentido sobre si había pasado por tal calle o si había ido a tal lugar, me dolía la cabeza y su prima con su enamorado cachudo estaban jugando a la vuelta de la iglesia de aquel parque donde me encontré con Pilar. Estaba muy nerviosa esa noche, no sabía que hacer y terminó rascándome la mano, signo que quería tener relaciones sexuales con migo, yo la miré fijamente y ella sabía lo que había echo, pero no era la hora ni el momento para volver a discutir ese tema tan delicado (porque ya lo habíamos hablado varias veces después de nuestro 4 mes).

Una semana después Pilar estaba muy extraña y mientras hablábamos por teléfono leia algunas cartas que me decía que Rulman las había dejado antes de irse del país, y fue entonces que me preguntó si podía ir a verlo porque lo necesita, y quería aclarar muchas cosas… yo me quedé callado y dolido sin saber qué contestar, las lagrimas salían de mis ojos; era difícil decirle que no como decirle que si, ya que Rulman era su ex enamorado y su primer amor en su corta vida, era su ilusión y tenía mucho miedo de perderla, y era por eso que también tenía miedo de decirle que no, pues de todas maneras llegaría la hora de la desesperación y ocultarme sus encuentros “clandestinos” engañándome actuando de una manera traidora… no sabía que decirle, los segundos pasaban y cerré los ojos para tomar una decisión… Sí, corre a verlo, pero cuéntame todo lo que pasó por favor, lo necesito y recuerda que te necesito...


Las horas eran interminables, y en la noche recibí su llamada para que vaya a verla, para ir al circo y caminar por la calle, ese día estaba rara, callada, ni se reía con el payaso pequeño que pegaba al grande, todo era silencio y discución en la calle, pero al llegar a su casa me contó lo que pasó... Se habían visto y comenzarón a hablar a contarse las cosas que hicieron y nada más... después de eso se dedicó a mandarse mensajes de texto con Rulman, que mal me sentía esa noche, quería reventar, mi cabeza me dolia muy fuerte (el dolor de cabeza siempre lo tengo, en especial cuando estoy triste o preocupado) el dolor era intenso y nunca me había sentido así, discutimos esa noche y pensé que la perdería para siempre, me paré y la abrazé por atrás para decirle que no quería perderla pero algo me falló, era mi cuerpo y mi mente, me desconcté ese rato y caí al suelo con un piedra... al despertar estaba Pilar llorando y toda su familia me estaba mirando...


Continuará…

sábado, 27 de febrero de 2010

Esto soñé y ya no puedo dormir...




Estaba cansado de vivir tanto sin tener a alguien a mi lado, ya no podía soportar el dolor de mi corazón y de mi fiel soledad rodeada de papeles polvorientos y tela de araña pidiendo que alguien pase por ella para dejarme solo como todos lo habían echo hace mucho tiempo. La gente me miraba con desprecio y algunos me escupían en la cara por pensar que estaba loco.

Hijito no te acerques a ese señor que te puede pasar sus piojos, que miedo ese loco, por qué no te vas de esta calle viejo loco, oiga señor está arrestado por vagancia y por armar desorden en la ciudad; siempre me decían lo mismo todas esas personas bien vestidas y con la mirada perdida para no verme porque les daba asco, porque era loco y estaba viejo. Quién necesitaba a un viejo acabado en este nuevo mundo, después de todo lo que pasó en la tierra nadie quería estar viviendo con alguien que hacia cosas extrañas como usar el papel periódico para abrigarse, o pelear con los perros en el tacho de basura para buscar algo de comida. Un perro, parecía, un perro viejo y destinado para alimentar a los gusanos... como si eso fuera mi verdadera función, estar destinado a ser comido y aprovechado por otros, a ser abusado y olvidado, no puedo soportar más. Todos los días era lo mismo, el maltrato del clasismo en las mañanas, las peleas callejeras con los perros en las tardes y dormir con ellos en las noches.

Un día había encontrado una casa tan vieja como yo, sucia y llena de polvo por todas partes como yo, dejando vivir a los perros en las noches como yo; había un piano malogrado, cuadros de una familia que seguramente dejó todo en esta casa o con los crímenes que en estos tiempos existían habían sido acecinados. En una de las fotos estaba una pareja de esposos con su hijita y un perro grande y amarillo echados en el pasto de una tarde de domingo perfecta para hacer un campamento en algún lugar de la sierra primaveral. Seguía buscando cosas y después de dar toda una vuelta por toda la casa, encontré un balcón para poder ver la puesta del sol, traje una vieja silla mecedora y la acomodé perfectamente a una esquina de aquel balcón, me senté y los perros hambrientos que me seguían después de un rato de tanto mirarme esperando algún bocado, como lo hacían sus viejos amos, decidieron dejarme solo.

Fueron 3 días sin moverme de aquel lugar, ya que había algo que me retenía para seguir ahí. El Sol se hacía más hermoso cada día, la luna era cada vez más aterradora y terminaba llorando y soltando las pocas lágrimas que me quedaban, el estómago me dolía mucho por la gastritis que tenía, mis dedos estaban fríos y a pesar de tener una herida en la espalda muy infectada no podía morir, no querían que me vaya al otro mundo.

Me acordaba de mi alocada juventud donde paraba con mis amigos y siempre detrás de aquella Flor, me acordaba de las cosas que escribía para ella, me acordé las reuniones que tenía, de las discusiones de mi familia porque nunca fui sincero con ellos y nunca llegaron a conocerme cómo en realidad era. Cuando nunca terminé mi universidad y me dediqué a encerrarme en mi cuarto y escribir y seguir escribiendo hasta conseguir complacerme con lo que había creado, no me había dado ni cuenta de quienes se habían ido, estaba suspendido en la nada, mecanizado; pensé que había pasado una noche, pero en realidad era 5 años de encierro total.

Lloré al ver la tumba de mis seres queridos, entre ellos habían algunos amigos y amigas (era muy raro, en 5 años habían muerto demasiados), también lloré porque se había casado la chica con la que siempre quise estar; tantas cosas pasaron que quería matarme, fumaba y tomaba todos los días queriendo escapar de esta realidad; ya no tenía a nadie.

En los momentos de desilusión siempre se aparecía la luz de la salvación, y fue esta mi luz aquel personaje que años después se haría famoso gracias a mi; habían encontrado mis escritos en internet y quería que los terminara de escribir para publicarlos en algún libro. Tenía dinero, mujeres, éxito y un programa de televisión donde podía hacer mis documentales sobre realidad; me conocía todo el mundo y habían muchos que se llamaban ser mis mejores amigos; pero nunca encontraba amor a pesar de tener una familia con hijos ilegítimos

...pero llegué a ser traicionado, aquella persona que me rescató del vicio terminó apoderándose de todo y dejándome sin nada, y así como todo se elevó de golpe, bajó al suelo con mucha fuerza; me quitaron la casa en la playa, mi familia era falsa y terminaron dejándome solo... fue así que comencé a vivir en las calles, pero no sabía cuantos años habían pasado, cuantas noches había sigo golpeado por ladrones o policías queriendo desquitarse el mal día con migo, y yo siempre aceptaba por un par de monedas para comer pan en las mañanas. Ya no tenía fuerzas y mis músculos me dolían demasiado, las manos no podía moverlas como una persona normal y tenía una pierna rota a causa de mi desdichado negocio para vivir.

Cuando encontraba papeles los guardaba hasta conseguir un carbón para escribir o dibujar lo que sentía, y siempre los guardaba en una bolsa que obligadamente tenia que vaciarla para llenar con otras ya que no tenía dónde guardar mis apuntes y garabatos. Los perros siempre me seguían porque sabían que encontrarían comida con migo, no me sentía solo como otras noches terroríficas.

Pero ahora me encuentro aquí, balanceándome en esta silla todas las tardes y llorando en las noches; un pequeño esfuerzo hizo que me levantara de la ruidosa silla y caminara al baño de aquella casa vieja, en el baño encontré el cuerpo agusanado de aquel perro amarillo en esa foto familiar, vomité al verlo y por respeto a esos animales lo metí en una bolsa y en el patio lo enterré. Regresando al baño me miré al espejo con tanto asombro, tenía un cabellos largo y cochino, la barba era canosa y mi rostro estaba lleno de arrugas, quitándome el abrigo apolillado y el polo lleno de huecos encontré un cuerpo destrozado y caído, mis manos era arrugadas y muy ásperas; la herida en mi espalda había terminado pudriéndose e infectando toda esa área.

Como lloré esa tarde, después de mucho tiempo de vida había terminado solo, confundido y maltratado, mis huesos me dolían y quería descansar y con las pocas lágrimas que salían de mis caídos ojos bañé mi ropa, agarré una esponja y con el agua que había en esa casa me bañé, sentado ya en mi silla espero que oscureciera, era un anochecer muy hermoso, el cielo se puso rojo y la Venus comenzaba a iluminar del otro lado del cuarto para saludar a la tenebrosa luna que se apiadó de mi y dejó que durmiera después de mucho tiempo aquella noche donde sólo Venus y la luna eran testigos de ello.

Mis únicas acompañantes fueron ellas, en la madrugada abrí mis ojos para ver lo único que quería ver después de tanto tiempo de soledad y era el amor convertido en mujer que soltaba la mirada más dulce que una diosa pudiera ver, era un jardín con la flor más bella, y me extendió la mano para seguir adelante, por fin podía irme, ya había dejado de ser rechazado por todos incluyendo la muerte, y mi nueva etapa recién comenzaba para seguir amando lo que quise amar y nunca pude llegar... abrí los ojos y era mi madre gritándome de nuevo por ser un dormilón.


...no lo soñé, lo viví mientras lo escribía. Saludos...

viernes, 26 de febrero de 2010


El tiempo sigue corriendo y me es difícil alcanzarlo, todos las noches que me siento en mi laptop para escribir algo, termino dormido y mi mejilla pegada al teclado reproduciendo muchas letras en la pantalla, y algunos cigarros tirados en el suelo que los consumo, tal vez sonámbulo porque ni me acuerdo de cómo me acabé estos 4 cigarros; El suelo termina con cenizas y al abrir los ojos me doy cuenta que desperdicié una noche más como todas... no sé qué cosa escribir, quiero continuar escribiendo sobre Pilar y cómo fue mi relación con ella, quiero escribir sobre mis compañeros, mi familia, y quiero escribir (sobre todo) el tiempo que pasa mientras espero a aquella mujer que sin ella la vida me es una eternidad y no pasa rápido como todos esperamos que pase.

Pienso sobre las cosas que tengo que hacer mañana: Levantarme temprano para evitar discutir con mi madre, atender a mi hermano, limpiar alguna parte de mi casa, regar mis plantas, dar de comer a la mascota de mi vecina (si no tiene comida claro), solearme un poco en la calle, esperar que entre alguna señal wi-fi para revisar mi correo o recibir alguna noticia de aquella Flor, sentarme y mirar algún anime con mi hermano, salir al cine o tal vez no hacer nada más que no moleste a mi ocupada madre... que aburrido, que desesperante.

Estoy cambiando mucho, me acuerdo que antes me dedicaba a dibujar y a volar en ese mundo de fantasía y sueños en blanco y negro, donde podía hacer todo lo que yo quiera, mi propio mundo, si, era placentero para mi sentarme en la mesa con un cuaderno viejo y rojo, con una lápiz y borrados, y al final dejarme llevar por mis fantasías para revivir algún héroe, monstruo o bestia que vivía en mi cabeza, en mi mundo... Cuando entre a la adolescencia dibujaba personas solitarias, tristes, chicas que se arrodillaban en un mar de espinas, o chicos ahogandoce con el humo de sus cigarros y tratando de pegarse un tiro en la cabeza... mi mundo era melancolico y deprimentes.

Luego mis dibujos se cambiaron a la lectura, me ilusioné con una chica y sólo buscaba libros para impresionarla y enseñarle más cosas sobre lo que aprendía en alguna historia; ya estaba dejando poco a poco de dibujar... mi don especial por el cual expresaba lo que sentía desaparecía y mi mano siniestra terminaba doliéndome sin dejarme mover ningún dedo por lo hinchado y caliente que terminaba... Leía y leía todas las noches, en ese tiempo leía novelas de Paulo Coelho y trataba de hacer mis viajes astrales para poder cuidar de mi chica esos tiempos. Luego de la lectura quería escribir y que me reconozcan por eso, y terminé dejando el dibujo, dejé mi arte y lo que siempre me hacia feliz cuando firmaba y ponía la fecha; ahora que empuño un lápiz no puedo moverlo ni un centímetro para dibujar al menos una raya triste, no quiero olvidar mis viejos tiempos, no quiero perder esa habilidad que tengo con el lápiz y la imaginación de crear cosas en un papel.

Todo en esa noche termina triste y solitaria, mis pocas horas ya están en cuenta regresiva y aun no logro hacer nada, ni un dibujo, sólo escribir esto y terminar un cigarro para esperar otra vez a dormirme en el teclado de mi laptop, sólo me queda seguir esperando, miro mis dibujos y recuerdo mi infancia y mis horas de clases en el colegio dibujando de todo para todos mis compañeros mientras mi profesor de algebra y otras áreas numéricas me gritaban y se admiraban con mis dibujos fantásticos...

Eh cambiado demasiado como dicen todos?... será el cabello largo lo que hace que se note mi cambio?, tal vez estoy cambiando porque tengo que hacerlo, o tal vez porque no tengo qué; pero me estoy consumiendo en este mundo, ya quiero regresar a la universidad y reencontrarme con mis compañeros para estar ocupado haciendo mis trabajos, ya quiero verla (es muy desesperante esto), ya quiero que cambien muchas cosas aunque tenga miedo a esto para aprender más, pero extraño más estar enamorado... ya no quiero estar solo y solo quiero estar con...

Hasta mañana... creo que me voy el domingo a seguir aburriéndome en mi patética vida con esperanzas y sueños perdidos (como a todos)

viernes, 19 de febrero de 2010


Bueno este es un dibujo que dediqué a una familia muy especial para mi, el dibujo original está en un cuadro colgado en la pared de la casa de esa familia especial... espero que exprese muchas cosas para ustedes... hasta la siguiente tecleada