martes, 21 de febrero de 2012
Contigo Maya...
miércoles, 11 de mayo de 2011
Lazos

sábado, 13 de noviembre de 2010
Voz...

miércoles, 29 de septiembre de 2010
Inmadurez mía!

viernes, 11 de junio de 2010
Razones cuarteadas

Ya no quiero enamorarme, será un trauma tan bello en mi vida que nunca terminará bien: Terminarás solo por toda tu vida, me dijo Pilar al terminar nuestra relación. La maldición del hombre que camina sin zapatos en un mar de dolor espinado, un universo de rosas marchitas, mostrándome un amor falso (no lo sé), algo que no puede pasar, algo prohibido y por esa razón creo que jugué con fuego.
Me enamoré de quien no debía de hacerlo (tal vez), toqué el cáliz prohibido de la eterna felicidad y mi maldición es sufrir con dagas que entran y salen de mi corazón. De este corazón podrido y maleado, que fue despreciado y botado; que nunca fue acogido por quienes esperaba que lo sea, mientras estaba postrado en la puerta de sus abrazos recibiendo un torrencial de indiferencia. Nunca se ganó el cariño que esperaba.
Creo que así tienen que ser las cosas para mí, tengo que seguir soportando las pisadas cuantiosas de quienes espero un poco más que afecto.
Qué triste es saber que escribo esto con sangre, con lágrimas amargas y negras de dolor; que triste debe ser que llegue a publicar esto, que lo lean quienes estén interesados de saber lo desastrosa que es la vida de alguien que se aguanta (por estúpido) todo su dolor y aún así quiere decirlo pero no encuentra las palabras ni el valor de hacerlo.
Triste debe ser la vida a veces; cuando vez la felicidad de otros y al verte al espejo encuentras una miraba muerta, una cara fea y demacrada, y un cuerpo delgado; que todo esto refleja mi felicidad en un laberinto de engaños con la única salida a la muerte.
Despertar y saber que todo esto te espera todos los días hace que de nuevo te sientas recibiendo otro puñal en el pecho.
Me hace falta de fuerzas para seguir adelante, "pero Mayu tú puedes", no aguantarían mucho si supieran que mi alma ya está cruzando el portal al infierno, que mi cuerpo se pudre y los gusanos muertos de hambre hacen cola tras la Parca.
No quiero enamorarme porque soy vulnerable a todo; porque ahora pienso que el amor nunca me tocará la puerta, porque no tengo hogar para recibirlo, porque nunca lo tendré, porque mi mente egoísta y estúpida nunca se imaginó un cuadro así.
No quiero amar, porque ya estoy olvidando lo que significa eso; o tal vez estoy ciego y no quiero volver a ver. Sólo quiero seguir caminando, sin zapatos, sin nada, porque mi cuerpo no se merece ser protegido, no se merece ser acogido ni amado... Ya no tengo más salidas en mi vida.
Eh tratado de amar a alguien, pero los resultados me dan otra cara; estas que son de las más puras razones de la vida, hacen que tome el único camino que se trazó en este mar de espinas y es el arrancarme los ojos para mirar con el corazón y la razón, y seguir caminando con aquella maleta mojada y pesada que casi se lleva todos mis pecados y mi alma... Esos pecados que pesan y nunca deben ser perdonados, y esa alma que nunca debió ser mía y nunca debí merecerme una.
Si Dios existe, que me quite los zapatos y me siga poniendo espinas; que tire más pecados y aferre esa alma para que entienda lo que es ser humano, ya que por más esperanzas que tenga, nunca lograré librarme de ellas, sólo me queda seguir aguantando en este peregrinaje de dolor.
Ya no más quejas, eso es todo para mí...
martes, 11 de mayo de 2010
Días negros como blancos...
Mayormente mi vida estaba acostumbrada a tener días grises... de esos que no son ni blancos ni negros, eran mis días neutros, días donde las cosas que me salían mal terminaban bien o viceversa... pero últimamente la balanza que equilibraba esos mis momentos terminó malograda.
Ahora terminaban blancos y mayormente negros, como si todos mis pecados (si llegan a calificarse así) hubieran caído del cielo como rocas ardientes y sea yo Atlas quien sostenga tremendo peso... tengo mucho miedo de eso, a veces me acobardo de mis actos y prefiero dar la espalda para no poder avergonzarme de todo el daño que hice a las personas que más quiero de todas las aberraciones que el ser humano es capaz de cometer. Nadie es perfecto, eso dicen todos, pero nunca logramos mejorar (para bien) todo lo que hemos fallado en nuestro pasado.
Días negros son aquellos donde terminaba solo, con ganas de realizar mis metas y ver que estas se encontraban al otro lado del océano y tengo que seguir nadando, remando o volando para llegar a ellos, pero nunca llego y siempre termino cayendo, hundiéndome. Y ahora todo ese tormento no puedo sacarlo de mi mente, de mis sueños que se vuelven pesadillas y termino sudando y helado como un tempano.
Día negro fue cuando abrí los ojos y me di cuenta que mi existencia en este mundo no estaba definida, pues tengo muchas cosas que hacer pero nunca llego a terminarlas, siempre terminan a medias; cuando me di cuenta que estoy desperdiciando el tiempo que es lo más preciado para todos; aquel tiempo que nos hace recordar los buenos momentos cuando éramos más jóvenes y no teníamos el cerebro contaminado de tanta hipocresía y egoísmo bañada con el odio de todos aquellos que tal vez inconscientemente como nuestros instintos más profundos realizaron para convertir el amor en odio.
Días blancos son la cúspide de mis emociones, como cuando estoy con mis amigos compartiendo cosas que son grabadas en nuestros recuerdos más profundos y nunca se olvidan, cuando Queen vuelve a sonreír y a querernos como siempre lo hace, cuando Walas se preocupa por todos nosotros y utiliza su sarcasmo para burlarse jocosamente de nuestras estupideces; como cuando Zocotroko toca la guitarra a aquella Melodya y se convierte en un ser único y apasionado, o como cuando cantamos en mi cuarto todos juntos y recordamos estos nuestros días blancos... días de full alegrías y sonrisas donde Queen queda sorprendida al saber que sus amigos festejaron su cumpleaños de la manera más unida que unos simples humanos pueden hacer para hacerla sonreír.
Día blanco es cuando sabemos que abrimos los ojos y seguimos vivos, pero ahí entra el morbo de saber si terminaremos de cumplir nuestros sueños o terminaremos rendidos ante la tentación del egoísmo, ese día blanco termina siendo gris. Pero eso ya no me vuelve a pasar, ahora despierto con el morbo ó con la esperanza de que todo termine bien.
Deja que el mundo te cambie, y podrás cambiar el mundo, ahora me importa todo y nada a la vez... esperemos que todo llegue a su final para que volvamos a empezar y recordar lo que es una sonrisa pura y libre de sufrimientos.
martes, 20 de abril de 2010
Creo que soy feliz ayudando: si me dicen que dé de comer a un hambriento, yo le daré de comer hasta que esté lleno; si tengo que alojar a quien no tiene casa, no importa donde, dormirá bajo un techo y en familia; si tengo que ser los ojos de un ciego, lo seré hasta que vuelva a ver; si tengo que ser las piernas, las manos, la voz de un discapacitado estaré con él hasta dejar de respirar, pues sí, hasta dejar de respirar trabajaría para ayudar a esas personas para hacer que vivan otra vez y para que de sigan viviendo y dejen vivir a quienes quieren vivir...
Así a algunos les hacer lo que les hace sentir muy bien, pues en un comedor popular dan de comer a los hambrientos, los alojamientos cuidan de quienes no tienen casa, los médicos curan a los enfermos, los profesores enseñan a quienes tienen que aprender, a quienes tienen que crecer...
Todos ellos tienen una gran función en la vida y creo que la mía es entregar mi vida entera a quienes quieren vivir, así soy feliz, pero quiero inspiración, quiero sentir ese cariño tan grande que me pueda dar una persona... de verdad necesito motivación, quiero vivir y necesito ayudar para esto, necesito a alguien apara ayudar y ayudarme a mi también...