
Ya pasó mucho tiempo después de mi última publicación... y mis supuestas entradas emocionales en el blog ya no serán las mismas, eso creo...
Cambié en algunas cosas, tal vez desde mis vacaciones que hice travesura y media -bueno, perrada en si-. El primer día de vagación me llamaron al celular unos viejos compañeros de promoción para secuestrarme toda la noche y perdernos en el cumpleaños de uno de ellos, ahi conocí a sus primas, bailamos, tomamos y fumé a más no poder; me sentía alegre de compartir al menos ese momento de reencuentro con mi promoción -al menos una pequeña parte-.
Horas más tarde, cuando ya estaba picado y todos se retiraban uno por uno, llamé a una de las primas de mi compañero para que se aproximé porque estaba sola en la discoteca y en mi grupo sólo quedaba un compañero que terminó besando a una recién conocida, y su amiga que no participó en el concurso de cuál de los dos parejas besaban más tiempo... en realidad tampoco quería besarla, estaba mareado y sabía que si hacia algo mas con la amiga terminaría en algo peor. Saliendo de la discoteca, ya con la prima, terminamos en otra porque el ingreso era libre y fue ahí donde terminé estando con la prima y me olvidé de la amiga de la recién conocida de mi compañero. Esa prima bailaba con tal sensualidad que cualquier hombre parado frente a ella se sentiría el hombre más suertudo de esa noche. Y nos besamos, nos acariciamos y rocé su pecho sin que nadie se de cuenta, seguía mareado y ella también lo estaba; la estimulación de los besos pasaron a otro plano y preferimos salir de la discoteca para despedirnos.
Mientras seguíamos esperando a que algún carro pase vacío hablamos tal vez como una media hora, tratando de conocernos más, pero dicha conversación no terminó como uno quisiera que pasara, me olvidé de preguntar algo que debí hacerlo antes de sentarme en aquella banca con aquella prima que recién conocía: ¿Tienes algún ex novio psicópata que trate de matar a cualquiera que te hable?, y fue así que mi noche culminó en pelea de dos con intereses diferentes a la prima, pero esta pelea no terminó en dos sino en cinco, tres amigos más del agresor -psicópata- se unieron al pleito hasta que me tiraron al suelo queriendo matarme a golpes; pero la prima me defendió y logré pararme para recibir un golpe en la nariz de un gigantesco puño que pertenecía a un gigantesco amigo del psicópata... (auch) caí de rodillas y todo en mi cerebro era procesado lentamente, miraba la imagen de tremendo puño acercarse a mi rostro.
Unos 10 minutos después el grupo de amigos "saquemos la mierda siempre unidos" se fue en un taxi burlándose de mi, en realidad detesto las peleas y menos cuando yo estoy solo y borracho; la prima terminó llorando a mi lado, disculpándose de lo que causó; no le dije nada, sólo la calmé y caminamos unas cuadras mientras mi nariz dejara de sangrar y de manchar mi polo blanco, todo estaba tranquilo hasta que otra vez nos besamos; las calles de la ciudad estaban desérticas y ya eran casi las 4:30 de la madrugada pero seguíamos ahí, en una esquina desenfrenando una aventura alocada, una travesura de dos borrachos aguantados que tal vez hace tiempo que no la veían.
Este desenfreno de hormonas nos condujo a un callejón, el callejón nos presentó un taxi estacionado y dicho taxi nos mostró aquella fantasía sexual que tal vez la vimos en alguna película porno, seguimos besándonos mientras le bajaba el pantalón y ella hacia lo mismo con migo, era todo tan acelerado que el preservativo que tenia guardado en el bolsillo lo tenía puesto en mi sexo... fue algo completamente loco, algo fuera de si. Después de tener relaciones con la prima tomamos un taxi y la llevé a su casa... me despedí educadamente -después de ser un maldito- y fui directo a mi casa con la nariz roja y con ganas de morir de una vez por todas...
Fue una noche de bienvenida a mis vagaciones y una noche donde me di cuenta que tenía que aprender a pelar, y tenía que aprender a no ser tan promiscuo con la primera chica que se pinte delante mio para complacer mis impulsos sexuales... pero aún así me sentía vivo, vivo pero muerto por dentro, ya que al mirarme al espejo vi mi verdadero rostro y no me gustó lo desagradable que era mi persona... me di asco pero solté una maldita sonrisa.
No me siento orgulloso de eso, ni tampoco alardeo por haberme metido con una chica que recién conocía... en realidad conocí a tres de las cuales me acosté con dos en mi vacaciones de medio año, tal vez ese momento la otra cabeza festejaba de placer, pero terminó siendo sexo y nada mas, sexo sin sentimientos que transmitían placeres muertos de emociones. Pero, actué inmaduramente y no logré comprender que portándome de esa manera tan impulsiva a los bajos instintos de mi ser me convertiría en alguien que cagaría su futuro y terminaría en una familia como en muchas otras llena de dolor y conflictos por malentendidos que nacieron de una relación de aventura y nada más...
Aún me falta aprender muchas cosas... y tal vez parezca estúpido que cuente algo de lo cual no me siento orgulloso, pero este es uno de muchos aspectos negativos que eh decidido dejarlo y aprender otras cosas que espero sean positivas para mi vida...